El Palo – January 2021

Magical, not Magic

Nadine J. Smet-Weiss, Community Liaison   translated by Ana Villaman, Prevention Specialist

There is no time like this present moment – when there is a great deal of emphasis on the many things we cannot do – to encourage the young people in our lives, and maybe ourselves, to engage in the creation of a vision board. Vision boards require us to focus on possibility. They can be individual projects, family projects or both. All you need to make them is a few dollar store art supplies (poster board, markers, scissors, glue), some old magazines and imagination.  

Begin by taking some time to think about and talk with each other about the hopes and dreams you hold for your future(s). Questions like: what do you love to do, what activities energize you, what do you care about most in our community (or country, or world)? Then ask each other, what is the one big goal you want to achieve this year (or beyond)? The point of these conversations is to help stir your imaginations and get those creative thought juices flowing.

The next step is to search for, or make, a variety of images, symbols and words that will serve to keep your focus on the things you can and need to do to achieve this vision. Then, put these images, symbols and words together on a poster board to create a collage that will inspire your movement toward the life you imagine. Finally, place your collage in a spot where you can see it every day during the coming year.

A vision board is not magic – just because you make it, your dreams will not appear without any effort on your part. But a vision board can be magical, providing positive inspiration as you imagine your deepest desires more clearly and take the action steps that will move you toward these dreams.  

 

Mágico, no es magia

No hay momento como el presente – cuando hay mucho énfasis en las muchas cosas que no podemos hacer – para alentar a los jóvenes en nuestras vidas, y tal vez a nosotros mismos, a participar en la creación de un tablero visual. Los tableros visuales requieren que nos concentremos en la posibilidad. Pueden ser proyectos individuales, proyectos familiares o ambos. Todo lo que necesitas para hacerlos son unos pocos suministros de arte de la tienda de a dólar (cartel, marcadores, tijeras, pegamento), algunas revistas viejas y la imaginación. 

 

Comienza por tomarte un tiempo para pensar y hablar entre sí acerca de las esperanzas y sueños que tienes para tu(s) futuro(s). Preguntas como: ¿qué te gusta hacer, qué actividades te energizan, qué es lo que más te importa en nuestra comunidad (o país o mundo)? Entonces pregúntense el uno al otro, ¿cuál es la única gran meta que desean lograr este año (o más allá)? El objetivo de estas conversaciones es ayudar a agitar su imaginación y conseguir que esos pensamientos creativos fluyan.

 

El siguiente paso es buscar, o hacer, una variedad de imágenes, símbolos y palabras que servirán para mantener tu enfoque en las cosas que puedes y necesitas hacer para lograr esta visión. Luego, junta esas imágenes, símbolos y palabras en un cartel para crear un collage que inspire tu movimiento hacia la vida que imaginas. Por último, coloca tu collage en un lugar donde puedas verlo todos los días durante el próximo año.

 

Un tablero de visión no es magia, sólo porque lo haces, tus sueños no aparecerán sin ningún esfuerzo de tu parte. Pero un tablero de visión puede ser mágico, proporcionando inspiración positiva a medida que imaginas tus deseos más profundos con mayor claridad y tomas los pasos de acción que te moverán hacia estos sueños. 

 

 

 

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